Si había un sol que rompía paredes
Si era el mismo que quemaba retazos
de la colcha transparente
donde apoyábamos los recuerdos
Si aquel sol era en tu frente
lo mismo que un aljibe envenenado
lo mismo que un colchón de cartón
Lo mismo aquel sol era diferente
del que nosotras esperábamos
al que ellos invocan sentados
desde un directorio sin consensos
que en búsqueda del abrazo faltante del pasado
aprietan teclas y vuelan techos
Si eso es el sol para ellos
cantaremos nosotras al atardecer
y serán ellos los que resistirán
al nuevo y brillante anochecer